El perezoso de dos dedos: un experto en el arte del «slow-living»
El perezoso perezoso de dos dedos de Linneo es un mamífero terrestre y una de las seis especies de perezosos que existen en el mundo. Pasa la mayor parte de su vida colgado de los troncos de los árboles, durmiendo, por lo que su cuerpo está completamente adaptado a esta realidad. Y es en las copas de los árboles donde los perezosos hacen todo: se alimentan, duermen, se aparean y dan a luz.
Aspecto y comportamiento
Los diferentes grupos de perezosos se pueden identificar fácilmente por el número de garras largas y curvas que tienen en las patas delanteras. El perezoso de dos dedos tiene la cabeza aplanada, el hocico respingón y cuatro extremidades largas: las delanteras terminan en dos dedos con dos garras curvas de entre ocho y diez centímetros, característica que distingue al perezoso de dos dedos de otras especies. Las extremidades traseras tienen tres dedos, al igual que el resto de especies de perezosos.
Este animal se camufla fácilmente entre los árboles y el secreto también reside en su pelaje, que crece desde el vientre hacia el lomo, lo que facilita que la lluvia resbale con mayor facilidad, evitando que se empape. Otra ventaja es que el pelaje del perezoso real presenta surcos en los que crecen algas de color verde azulado, lo que le confiere un tono verdoso perfecto para esconderse entre las hojas y eludir a los depredadores. El pelaje también alberga polillas, mariposas, garrapatas y escarabajos, un auténtico ecosistema vivo.
El perezoso real pasa su día a día colgado de un árbol, inmóvil o desplazándose muy lentamente entre las ramas. Experta en el «slow-living» y en el ahorro de energía, la perezosa real duerme unas 15 horas al día y solo se despierta por la noche para alimentarse. Su temperatura corporal oscila entre los 30 y los 34 ºC y desciende durante la noche en días lluviosos; su masa muscular es muy reducida.
Hábitat y alimentación
El perezoso de dos dedos se alimenta principalmente de hojas y frutos, que tienen un valor energético muy bajo, y su metabolismo es extremadamente lento, lo que significa que el proceso de digestión puede durar días o incluso semanas.