Pez guitarra común: camuflado entre la arena
El pez guitarra común es una de las aproximadamente 600 especies de rayas que existen en el mundo. Con una forma corporal muy particular, es muy hábil a la hora de permanecer inmóvil y camuflada en la arena.
Descubre más sobre este animal, que también se puede encontrar en aguas portuguesas.cidental.
Aspecto y comportamiento
Con un aspecto similar al de una guitarra (de ahí su nombre común), el pez guitarra tiene un cuerpo aplanado y una aleta larga, y puede alcanzar unos dos metros. Pertenece al grupo de los peces cartilaginosos: peces cuyo esqueleto está formado íntegramente por cartílago.
Los ojos de esta raya se encuentran en su parte dorsal, mientras que la boca y las branquias están situadas en la parte ventral. Junto a los ojos, también tiene una abertura respiratoria externa (con dos orificios), denominada espiráculo. Esta estructura es esencial para que la raya pueda respirar cuando se encuentra inmóvil, ya que garantiza un flujo constante de agua.
La cola del pez guitarra es bastante gruesa y musculosa, y la utiliza como apoyo para desplazarse. A diferencia de la mayoría de las demás rayas, en esta especie la cola no tiene espinas venenosas.
La forma de esta especie le permite adaptarse a la vida en los fondos arenosos de los mares, permaneciendo inmóvil y camuflada en la arena. Para desplazarse, utiliza un movimiento ondulatorio axial.
Al carecer de vejiga natatoria (característica que comparten con el resto de peces cartilaginosos), cuenta con un hígado de grandes dimensiones que le ayuda a controlar la flotabilidad.
Hábitat y alimentación
El pez guitarra vive en los sustratos arenosos de los mares tropicales y templados del planeta, incluidas las aguas portuguesas, la costa occidental africana hasta Angola y el mar Mediterráneo. Se puede observar a profundidades de hasta 100 metros.
Se alimenta de pequeños peces, crustáceos y moluscos, así como de otros animales que pueda encontrar en el fondo arenoso. Sus dientes se han transformado en dos placas, útiles para romper el caparazón de algunos animales.