Tortuga africana de espolones: la reina de África
Con un caparazón grande y un peso que puede superar los 100 kg, es la tortuga terrestre más grande del continente africano y la tercera más grande del mundo, solo por detrás de las tortugas gigantes de las Galápagos y las tortugas gigantes de Aldabra.
No es de extrañar que tenga una agilidad reducida y se mueva con bastante lentitud, lo que se compensa con su resistencia física ante los ataques.
Es una especie crepuscular, lo que significa que está más activa durante el amanecer y el atardecer. Cava hoyos en el suelo, donde permanece durante el día. Este comportamiento le sirve como forma de protegerse del calor o del frío excesivos.
Aspecto y comportamiento
Su nombre proviene de las espinas cónicas que se encuentran en la parte posterior de los muslos traseros. Las patas delanteras están cubiertas por grandes escamas superpuestas.
La tortuga africana de espinas tiene un caparazón ovalado y aplanado, de color marrón arenoso a amarillento, que le sirve de camuflaje en los paisajes áridos donde habita. El caparazón presenta escudos con anillos de crecimiento y los bordes anterior y posterior son dentados.
Se trata de una especie muy territorial, especialmente durante la época de reproducción. Los machos luchan entre sí por el derecho a aparearse, intentando dar la vuelta a su adversario para dejarlo boca abajo, lo que puede resultar fatal.
La época de reproducción tiene lugar entre septiembre y noviembre, tras las lluvias. Sesenta días después del apareamiento, la hembra recorre la zona en busca del lugar ideal para la puesta, que contiene entre 15 y 30 huevos. La hembra puede realizar entre dos y tres puestas por ciclo.
Hábitat y alimentación
La tortuga africana de espolones es endémica del Sahel, la estrecha franja de transición que separa el desierto del Sáhara de las sabanas subsaharianas, y se extiende desde Senegal y Mauritania, al oeste, hasta Sudán, Etiopía y Eritrea, al este, atravesando Malí, Níger y Chad. Se trata de uno de los entornos más áridos y cálidos del planeta.
Para sobrevivir al calor extremo, esta tortuga ha desarrollado notables adaptaciones. Cava madrigueras que pueden alcanzar los tres metros de profundidad y los 10 metros de longitud, un refugio al que acude cuando el calor o el frío son extremos. Puede pasar semanas sin comer y, cuando encuentra agua, es capaz de beber de una sola vez una cantidad que puede llegar al 15 % de su propio peso.
Su dieta se basa principalmente en gramíneas, plantas suculentas, heno y plantas del desierto, de las que también extrae agua. Sin embargo, también se alimenta de pequeños invertebrados.