Anémonas: las joyas vivas del mar
Coloridas y deslumbrantes, las anémonas (clase Anthozoa) tienen un aspecto parecido al de las plantas, pero están muy lejos de serlo. Estos animales marinos carnívoros utilizan sus tentáculos móviles para protegerse, capturar alimento y reaccionar a su entorno. Pertenecen al mismo grupo que las medusas y los corales, aunque siguen siendo unas de las criaturas más discretas del océano.
¡Descubre estos misteriosos animales!
Aspecto y comportamiento
El nombre latino «viridis» significa «verde», pero no todas las anémonas joya son verdes. También pueden ser rojas, rosas o incluso amarillas. Las puntas de los tentáculos contrastan con el color del cuerpo.
El cuerpo de las anémonas es cilíndrico y flexible, con un disco que se fija firmemente a un sustrato, como rocas o conchas.
La anémona joya puede dividirse en dos, formando grandes colonias de anémonas del mismo color, lo que crea «jardines» de colores en las rocas donde viven.
Hábitat y alimentación
Viven sobre rocas hasta los 80 metros de profundidad, en lugares con poca luz y fuerte oleaje y corrientes. Pueden vivir en grandes agrupaciones, formando grupos del mismo color.
El proceso de «caza» de esta especie es bastante singular: cada anémona tiene alrededor de 100 tentáculos, que utiliza para capturar a sus presas. Cuando una presa es capturada, los tentáculos inyectan sustancias tóxicas que la paralizan. Después, la presa es conducida hacia el centro de la anémona, donde la boca y el estómago se encuentran en un único orificio.
La anémona joya es uno de los ejemplos de anémonas presentes en el Parque Natural Marino del Arrecife del Algarve: Pedra do Valado.