Foca gris: guardiana de las costas atlánticas
Esta es una especie abundante que se encuentra a lo largo de la costa del Atlántico Norte.
La foca gris es un mamífero marino de cuerpo robusto y alargado, perfectamente adaptado a la vida en el mar.
Las focas grises se reúnen en grandes grupos durante las épocas de apareamiento, nacimiento de las crías y muda. Durante el resto del año, pueden encontrarse solas, en pequeños grupos o en grandes agregaciones, tanto en tierra como en el mar.
Aspecto y comportamiento
Su pelaje presenta tonalidades de gris plateado y/o marrón, y puede tener manchas dispersas e irregulares que hacen que cada individuo sea único.
También se conoce como foca de cabeza de caballo, debido a la forma alargada y robusta de su cabeza, especialmente evidente en los machos.
Las aletas delanteras son fuertes y terminan en uñas visibles, que utiliza para desplazarse por tierra, mientras que su cuerpo hidrodinámico y las aletas traseras permiten una natación eficiente.
Los machos tienden a ser más grandes y oscuros, mientras que las hembras son más pequeñas y normalmente más claras.
Las crías nacen completamente blancas y este pelaje se conoce como lanugo. Este color ayuda a absorber la luz solar, manteniendo calientes a las pequeñas focas.
Hábitat y alimentación
Sus hábitats son variados e incluyen costas rocosas, islas, bancos de arena, plataformas de hielo e icebergs.
Las focas grises pasan gran parte de su tiempo en el mar, ya que necesitan sumergirse para alimentarse, pero después regresan a los mismos hábitats fuera del agua.
Estos animales son depredadores eficaces gracias a su excelente visión y oído. Su alimentación está compuesta por peces, cefalópodos y crustáceos.